Mis lecturas del primer trimestre de 2021

8:52 Marialu 0 Comments

Este año tenía intención de hablar en profundidad de muchas de mis lecturas, pero estoy muy poco productiva con el blog y no me da tiempo, así que os voy a hacer un resumen de todas las novelas que he leído hasta ahora.


Empecé el año con mi admirada Margaret Atwood y Alias Grace, un libro que pensé que no iba a leer nunca porque vi la miniserie cuando la estrenaron. Se trata de una historia real ficcionada en la que la protagonista, una reclusa llamada Grace, cuenta la historia de su vida a un psiquiatra que trata de descubrir si es o no culpable del delito por el que está presa. Una historia intensa, un asesinato a sangre fría y una narradora poco fiable son un combo perfecto, ¿no os parece?


Lo que queda de luz de Tessa Hadley es una historia de duelo, de amistad, de celos, de amor... La repentina muerte de Zach daña profundamente el equilibrio de una larguísima amistad entre dos matrimonios de clase media alta, que pierden a su miembro mas carismático y vital. Me llevé una grata sorpresa con este libro, que me tuvo enganchada desde el primer momento.
Había leído muy buenas reseñas de Una temporada para silbar de Ivan Doig y empecé a leerlo con muchas expectativas, así que me temo que su historia costumbrista me decepcionó un poco y, aunque no es una mala novela, creo que será de esas que olvide con el tiempo.
Leer a Sara Mesa siempre es incómodo, sus historias son turbias, sus personajes extraños y las situaciones que viven suelen darse en atmósferas opresivas. Un amor no es diferente: Nat huye de la ciudad para refugiarse en un pueblecito y dedicarse a traducir una obra de teatro, pero pronto descubrirá que sus vecinos no son tan hospitalarios como le gustaría. No es un libro fácil de recomendar, pero a mi me gustó mucho.
Sarah Waters es una de mis autoras favoritas pero El lustre de la perla no ha sido lo que esperaba. En esta novela conocemos la visión de la sociedad victoriana: la diferencia de clases y la posición que ocupaba la mujer lesbiana, a través de los ojos de Nancy Astley una mujer que se reinventa varias veces a lo largo de la novela. Visto así parece interesante, pero esta historia me ha resultado demasiado larga y algo aburrida, una pena.


Comencé Febrero leyendo Nuestra parte de la noche, de Mariana Enríquez y fue una grata sorpresa. Hice una reseña individual hace unos días, podéis ver allí mi opinión.
Blanco, de Han Kang es casi un ejercicio poético en el que la autora habla, a través de la descripción de objetos y animales blancos, de su hermana mayor muerta horas después de nacer. Me gustó.
Delphine de Vigan es una maestra, sinceramente, con Basada en hechos reales me tuvo en vilo desde la primera hasta la última página de este ambiguo thriller psicológico. No os quiero contar mucho, porque es mejor entrar en la novela desde cero, sólo os digo que os la recomiendo si ya habéis leído Nada se opone a la noche, lo entenderéis mejor.
Las relaciones peligrosas de Pierre Choderlos de Laclos narra, de manera epistolar, las intrigas entre el vizconde de Valmont y la marquesa de Merteuil, dos seres egoístas que manipulan a todo el mundo a su antojo. El final es lo mejor de la novela, sin duda.
En Aprender a hablar con las plantas, de Marta Orriols, Paula recibe la noticia de la muerte de su pareja (Mauro) el mismo día en el que la deja por una chica más joven. Desde ese momento empieza a lidiar con el duelo, pero también con la rabia. Los capítulos escritos en segunda persona, en los que Paula se dirige a Mauro, como si estuviera presente, son mis favoritos.
Repetí con Mariana Enríquez con Este es el mar, una novelita fantasiosa y un poco simple que explica cómo las estrellas de rock llegan a ser leyenda.


Saqué de la biblioteca Listas, guapas y limpias de Anna Pacheco, porque leí recomendaciones y la tenía apuntada. No me gustó.
Kim Ji-young, nacida en 1982, de Cho Nam-joo cuenta la historia de la situación de la mujer coreana en los últimos años. Una reivindicación de los derechos de la mujer con datos reales a pie de página.
Nueva Amazonia es una utopía feminista de Elizabeth Burgoyne Corbett (1846-1930). La historia cuenta como a finales del siglo XIX una joven se queda dormida en su estudio, enfadada después de haber leído un artículo contra en sufragio universal, y despierta en el siglo XXV en un país gobernado por mujeres en el que la igualdad de sexos es real. Un libro curioso, teniendo en cuenta la época en la que está escrito.
El último libro que he leído ha sido Nuestros nombres olvidados, de las hermanas Carmen y Laura Pacheco. Es un relato que comienza de una forma misteriosa y que acaba lleno de feminismo y sororidad, pero que tiene un nudo que ya he leído otras veces y que esperaba más original. Los dibujos preciosos, eso sí.

Actualmente estoy leyendo La única historia, de Julian Barnes, que no me está emocionando por ahora, sinceramente, pero ya os contaré.

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